31 de enero de 2016

Tangerine (Sean Baker)


El videoclip no nació con la MTV, sólo ayudo a popularizarlos y llevarlos a la gran masa. Si nos atreviésemos a decir algo sobre su concepción podíamos llegar a la conclusión que fue Disney el gran percusor.
Son largos los ejemplos de realizadores que han venido del mundo videoclip y que esa estética la han logrado plasmar en sus filmes, nadie entendería el mundo de David Fincher si no ha visto Express yourself de Madonna o Michael Gondry sin algún video de Bjork.
Aunque Sean Baker no haya flirteado con el videoclip, si que en su película Tangerine se nota la influencia del género.
Tangerine podía ser una mezcla entre Slacker de Richard Linklater y Spring Breaker de Harmoni Korine, el primero por el mundo que retrata y el segundo por la velocidad con la que está rodada. Las primera imágenes de Spring Breaker eran una gran orgía de color y sexo en Tangerine se nos muestra el caos que durante toda la película vamos a presenciar.
El film narra la historia de unos transexuales el día de nochebuena, la infidelidad del amor de su vida hace a Sin-Dee, una de la protagonista, se ponga a buscar como una posesa a un tal Charlie, que por un momento parece el Godot de Beckett al que nunca conoceremos.
La película está rodada integramente en la caótica ciudad Los Ángeles donde muchos van a cumplir sus sueños, aunque tengan que pagar por llevarlos acabo, Alexandra alquila el local para cantar y no es el dueño que la contrata para amenizar la velada, uno de los momentos más emotivos. Como dice una de las protagonistas Los Ángeles es la ciudad de la fantasía que disfraza toda la mierda y así muchas películas la han retratado desde Mulholand Drive hasta algo tan popular con Pretty Woman.
Aunque por momentos parezca una Vidas Cruzadas del mundo Trash; Tangerine es un gran traveling donde la historia del armenio taxista la prostituta amante son algunos de los muchos personajes secundarios. El director se pudo ahorrar todo el drama familiar y la película hubiese sido redonda, no hacía falta más muestras de la falsa apariencia.
El film no frivoliza sobre el mundo transexual, no hay un momento cómico, es todo tan crudo y real, que navega en una pequeña melancolía de sueños rotos.
Toda la película es una gran farsa, pero en sentido positivo, grabada en tonos amarillos para resaltar ese contraste entre la navidad que les han vendido y la navidad o vida que les ha tocado interpretar.
Y todo esto transcurre en un día, donde al amanece la protagonista que recibe el nombre de Sin-Dee , diminutivo de Cindirella, se nos muestra como la protagonista del cuento, pero cuando termina la noche es toda decrepitud. Un cuento al revés no es el príncipe quien busca a Cenicienta, es la plebeya quién busca al ansiado heredero.
Una pequeña película de la que se hablará mucho en el futuro.

Nota: 8


No hay comentarios: